Se coronó a los campeones de la XVII Regata “Armada de Chile - Frutillar”
Lunes 9 de febrero de 2026La competencia náutica se desarrolló durante el fin de semana en un ambiente de sana competencia, deporte y camaradería.
Frutillar. Con una exitosa convocatoria que reunió a más de un centenar de veleristas, este fin de semana concluyó la XVII versión de la Regata Armada de Chile - Frutillar. El evento, organizado por la Armada de Chile, en conjunto con la Cofradía Náutica Frutillar, reafirmó su posición como la competencia de vela lacustre más importante del país.
Tras dos jornadas de vientos favorables (viernes y sábado), la jornada final de este domingo 8 de febrero presentó un desafío meteorológico por la falta de presión eólica, lo que obligó a la suspensión de las últimas pruebas. La ceremonia de clausura y premiación se desarrolló bajo una breve, pero intensa lluvia sureña, marco que no empañó el entusiasmo de las dotaciones.
La ceremonia fue encabezada por el Comandante de las Reservas Navales, Capitán de Navío Francisco Loyola, y se encontraban presentes el Comandante en Jefe de la Quinta Zona Naval subrogante, Capitán de Navío Julio Carvajal junto a invitados especiales.
Respecto a esta nueva versión, el Comandante de las Reservas Navales destacó la relevancia de este evento para la Institución: “Para nosotros es tremendamente importante estar acá, ya es la décimo séptima versión de esta regata y conceptualmente es una regata que tiene el nombre Armada de Chile, es una de las pocas competencias de vela que quedan con este nombre y por lo tanto, para nosotros es importante tanto apoyar en todos los aspectos de seguridad, como también en la organización, y en ese sentido, tenemos esta alianza estratégica con la cofradía náutica de Frutillar”.
Al cierre de la jornada, el Comandante Julio Carvajal subrayó que el éxito del evento trasciende los resultados técnicos, resaltando la importancia de la integridad y la convivencia en el lago. En este sentido, precisó: “Hoy cerramos nuestra regata celebrando mucho más que una competencia: celebramos el deporte náutico como un espacio de encuentro, disciplina y pasión. En Frutillar se vivió camaradería, respeto por el entorno y juego limpio, valores que reflejan el verdadero espíritu deportivo”.
Por su parte, el presidente de la Cofradía Náutica Frutillar, Mario Moure, agradeció el compromiso histórico de la institución naval: “Estamos muy contentos y satisfechos al darnos cuenta que el esfuerzo dio resultados y que el deporte de la vela es muy importante. Frutillar se ha transformado en la regata lacustre más importante que se realiza en Chile”.
Durante todo el fin de semana, la Capitanía de Puerto de Puerto Varas desplegó un completo dispositivo de seguridad náutica, garantizando el resguardo de la treintena de embarcaciones en competencia.
Premiación
El primer lugar de la Clase Crucero fue para la dotación de “Pelícano”, quienes recibieron el trofeo de parte del Comandante en Jefe de la Quinta Zona Naval (s) Capitán de Navío Julio Carvajal. En tanto en la clase Melges 24, “Brujas” se llevó el oro y trofeo.
En tanto, en la clase Snipe, Rodrigo Galilea se llevó el oro; en la clase Sunfish, Millaray Ganga brilló con el triunfo; mientras que, en la clase Pirata, el primer lugar se lo llevó Daniel Woywood. En tanto, en la clase optimist principiantes, el número uno fue Clemente Cuevas, quien recibió su premio de parte del Comandante de la Reservas Navales.
Como en cada Regata Armada de Chile Frutillar también se hizo entrega de premios especiales a los veleristas. Así, el pequeño Maximiliano Vera se llevó el premio “Espíritu Joven”, por su sobresaliente participación y entusiasmo en esta disciplina. Por otro lado, el premio “Espíritu marinero” fue para Emma Leaderbee, por su destacada participación y entusiasmo en su categoría. En tanto, el premio “Carlos Risso” fue para el Capitán del Yate Condestable, Suboficial en retiro, Luis Mendoza, ante sus destacadas cualidades marineras y valores personales. Por otro lado, el premio “Fundación Mar de Chile, recayó en Dominga Vera, quien supo enfrentar la competencia con excelencia representando los más altos valores de la navegación.















