Fragata “Almirante Cochrane” regresa a Valparaíso tras completar exigente despliegue internacional en el Pacífico

Miércoles 9 de septiembre de 2026

La Unidad de la Escuadra Nacional recaló a su puerto base luego de participar en RIMPAC 2026, ejercicio en el que la Armada de Chile conmemoró sus 30 años de participación, y en Pacific Dragon, instancia especializada en defensa antiaérea en la que el país estuvo presente por primera vez.

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Valparaíso. Después de zarpar el 23 de mayo y completar un exigente despliegue por el océano Pacífico, la Fragata FF-05 “Almirante Cochrane” recaló este miércoles 9 de septiembre a su puerto base en Valparaíso, poniendo término a la “Operación Pacífico 2026”, comisión que contempló su participación en los ejercicios multinacionales RIMPAC y Pacific Dragon.

A su llegada, la Unidad fue recibida por autoridades navales y familiares de la dotación, quienes esperaron en el Molo de Abrigo el regreso de los hombres y mujeres que permanecieron desplegados durante cerca de cuatro meses, desarrollando entrenamientos de alta exigencia y fortaleciendo la interoperabilidad con marinas de distintos países.

El Comandante de Operaciones Navales, Vicealmirante Daniel Muñoz, destacó la importancia de estos despliegues para mantener y fortalecer las capacidades de la Armada de Chile, señalando que “estamos muy contentos de recibir a la Fragata ‘Cochrane’ después de este período fuera de su puerto base, consolidando la participación de la Armada de Chile en el contexto internacional en el Pacífico”.

Respecto a RIMPAC, agregó que “hemos ido adquiriendo experiencia en el tiempo, hemos ido aportando y aprendiendo también”, destacando además la primera participación institucional en Pacific Dragon y las experiencias obtenidas durante este ejercicio. 

Tres décadas de participación en RIMPAC

La participación de la Fragata “Almirante Cochrane” en Rim of the Pacific (RIMPAC) 2026 tuvo un significado especial para la Armada de Chile: se cumplieron tres décadas desde que la Institución participara por primera vez al ejercicio, en 1996. 

En esta nueva edición, la Unidad se integró a un grupo de batalla de portaaviones y participó en diferentes actividades de entrenamiento, lo que permitió a su dotación operar junto a marinas con importantes capacidades en el Pacífico y bajo estándares comunes de planificación y conducción de operaciones.

El Comandante de la Fragata “Almirante Cochrane”, Capitán de Navío Federico Cavada, destacó el valor profesional que representó la experiencia para su dotación.

“La experiencia de RIMPAC fue muy especial porque, junto con ser la iteración número 30 del ejercicio, además es el aniversario número 30 de la primera participación de la Armada de Chile”, señaló. 

Asimismo, explicó que la instancia permitió compartir experiencias con integrantes de otras marinas y “crecer profesionalmente, entrenándonos con estándares OTAN y con las marinas que tienen mayores capacidades en el Pacífico”.

Pacific Dragon: un nuevo desafío para la Armada de Chile

Tras finalizar RIMPAC, la Fragata “Almirante Cochrane” se incorporó por primera vez al ejercicio Pacific Dragon, instancia orientada principalmente a la defensa antiaérea integrada y que reunió a siete países. 

Para el Capitán de Navío Federico Cavada, se trató de “una experiencia nueva, sumamente enriquecedora”, que permitió trabajar con las Armadas de Japón, Corea del Sur, Estados Unidos, Australia, Italia y España, efectuando distintos tipos de ejercicios y entrenamientos.

Pacific Dragon también abrió espacios de intercambio entre las dotaciones participantes. El personal naval chileno pudo embarcarse en unidades extranjeras, mientras que la Fragata “Almirante Cochrane” recibió a integrantes de otras marinas para compartir una jornada de navegación, entrenar en conjunto y conocer sus respectivos procedimientos y capacidades.

Una de estas experiencias fue protagonizada por el Teniente 1° Joaquín Silva, dotación de la Fragata “Almirante Cochrane”, quien durante Pacific Dragon se integró al staff del Escuadrón de Destructores 31 (DESRON 31) de la Armada de Estados Unidos, organización que tuvo la responsabilidad de conducir a las unidades participantes del ejercicio.

El Estado Mayor estableció su puesto de mando a bordo de la fragata española “Álvaro de Bazán”, permitiendo al Oficial chileno trabajar directamente en una estructura multinacional. “Desde ahí guiamos el ejercicio y condujimos las unidades que participaban de Pacific Dragon 2026”, explicó.

Respecto al valor profesional de esta experiencia, el Teniente Silva destacó que “es importante poder relacionarse con marinos de otras unidades. Hay diferencias, pero creo que la base es común, para poder formar parte del staff y permitir el cumplimiento de los objetivos que nos impusimos”.

Experiencias profesionales que regresan a Chile

Más allá del entrenamiento de la Unidad, el despliegue significó una experiencia profesional y personal para los hombres y mujeres que permanecieron durante cerca de cuatro meses lejos de sus familias. 

La Sargento 2° Nicole Poulsen Astudillo, del Escuadrón de Helicópteros de Ataque HA-1 y parte del Destacamento de Aviación embarcado con el helicóptero Naval 77, valoró especialmente la posibilidad de participar por primera vez en ambos ejercicios.

“Para mí participar de RIMPAC y también de Pacific Dragon fue una experiencia muy bonita que siempre quise vivir. Compartir con otras Armadas, con otras personas y vivir esa camaradería fue muy grato y satisfactorio”, señaló.

Por su parte, la Cabo 1° Mecánico Máquina Jimena Velásquez, quien se desempeñó en el área de combustible de la Unidad, destacó tanto la exigencia profesional como los conocimientos adquiridos durante la comisión.

“Es harta la responsabilidad y se aprende mucho todos los días”, señaló, agregando que su primera participación en RIMPAC y Pacific Dragon fue “una experiencia muy bonita”, especialmente por la camaradería desarrollada con integrantes de otras fuerzas.

El retorno a Valparaíso tuvo además un significado especial para la Cabo Velásquez, quien aguardaba reencontrarse con su hija después de los meses de navegación. “Estoy demasiado emocionada por querer estar ya con ella, sentirla y abrazarla”, expresó minutos antes de la recalada.

Operando hasta el regreso a Chile

La actividad operacional de la Fragata “Almirante Cochrane” no concluyó con los ejercicios multinacionales. Durante sus navegaciones, la Unidad efectuó tareas de vigilancia oceánica;durante su regreso, desarrolló una operación de fiscalización pesquera oceánica en las proximidades de Rapa Nui.

Esta última consideró el trabajo conjunto con una aeronave P-3 y el helicóptero Naval 77 embarcado en la fragata, contribuyendo a construir el panorama marítimo, efectuar interrogaciones y verificar el cumplimiento de las disposiciones de las Organizaciones Regionales de Ordenamiento Pesquero sobre una flota que se encontraba entre Rapa Nui y el archipiélago Juan Fernández.

El Comandante de la Unidad destacó que estas actividades forman parte de las responsabilidades permanentes a las que puede contribuir un buque de estas características. 

“Eso no significa que no podamos contribuir a otras responsabilidades permanentes de la Armada de Chile, como son la vigilancia oceánica y la fiscalización pesquera. En nuestros tránsitos realizamos con mucha dedicación esas tareas, que son fundamentales también para el interés nacional”, sostuvo el Capitán de Navío Federico Cavada.

Con su recalada en Valparaíso, la Fragata “Almirante Cochrane” concluyó un despliegue que combinó entrenamiento avanzado, interoperabilidad, cooperación internacional y tareas permanentes de vigilancia y fiscalización.

Las experiencias y conocimientos adquiridos por su dotación durante la “Operación Pacífico 2026” regresan ahora a Chile para contribuir al entrenamiento, preparación y desarrollo de capacidades de la Escuadra Nacional.