Armada de Chile recuerda los orígenes de su presencia antártica en conversatorio a bordo de la fragata “Almirante Williams”

Jueves 5 de noviembre de 2026

Organizada por la Escuadra Nacional y la Academia de Guerra Naval, la actividad conmemoró los 80 años de la orden que dio inicio a los preparativos de la primera expedición antártica chilena, destacando el esfuerzo humano, naval y logístico que permitió establecer una presencia permanente del país en el continente blanco.

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nversatorio “La Escuadra Nacional rumbo al Continente Blanco”, instancia destinada a conmemorar y profundizar en los alcances de la Primera Expedición Antártica Chilena, protagonizada hace 80 años por buques y personal de la Armada. La actividad fue presidida por el Comandante en Jefe de la Escuadra, Contraalmirante Jorge Castillo, y contó con la participación de invitados especiales y del equipo de coautores del libro Primera Expedición de la Antártica Chilena, entre quienes se encuentra el propio Contraalmirante Castillo.

La jornada fue moderada por la Dra. María José Piñeiro, de la Academia de Guerra Naval, quien dio paso a las exposiciones del historiador antártico Francisco Sánchez; de la periodista científica y antártica María Pastora Sandoval; y del Dr. Mauricio Jara, especialista en Historia Antártica Chilena, quien también presentó los antecedentes aportados por la investigadora Dra. María Consuelo León, del Centro de Estudios Hemisféricos y Polares.

A través de sus exposiciones se revisaron los acontecimientos que dieron origen a la expedición, a partir de la orden impartida a la Armada el 4 de noviembre de 1946, pocos días después de asumir el Presidente Gabriel González Videla, para organizar en apenas dos meses una operación hacia el continente antártico. Este esfuerzo se materializó con el zarpe de la fragata “Iquique”, el 8 de enero de 1947, y del transporte “Angamos”, el 28 de enero de ese mismo año, culminando el 6 de febrero con la inauguración de la Estación Meteorológica y Radiotelegráfica “Soberanía”, en bahía Chile, isla Greenwich, hoy Base Naval Antártica “Capitán Arturo Prat”.

La actividad permitió a los asistentes dimensionar el esfuerzo humano y profesional que hizo posible aquella expedición: las dotaciones que enfrentaron las exigencias de la navegación austral, el personal de máquinas y radiotelegrafía, los marinos que trasladaron materiales a tierra en embarcaciones menores y quienes cumplieron labores de vigilancia y seguridad. Recuperar sus experiencias y comprender las condiciones en que desarrollaron su labor permitió acercarse a la historia desde la perspectiva de sus protagonistas, reconociendo que la presencia chilena en la Antártica también se construyó gracias al trabajo silencioso y comprometido de esos hombres.

En el cierre, el Contraalmirante Castillo destacó el significado que tiene para un marino servir en la Antártica, experiencia que formó parte de su propia trayectoria naval, y relevó la contribución histórica de la Armada a la presencia de Chile en ese territorio. Asimismo, recordó que quienes hoy integran la Institución son herederos de aquellos hombres que, con determinación y sentido del deber, asumieron una misión trascendental para el país.