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Jueves 20 de enero de 2005

La historia de los buques “Lautaro”

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Remolcador ATF "Lautaro".

Diversos buques, de diferentes clases y para distintas funciones han prestado servicios a la Armada de Chile. Sin embargo, algunos de ellos tienen y han tenido un denominador común. Han sido bautizados como "Lautaro". Actualmente está en servicio el remolcador de flota "Lautaro" que fue construido en astilleros noruegos en 1973 y que en 1990 se incorporó al servicio de la Armada de Chile.

Este remolcador corresponde al octavo buque que lleva el nombre de la siniestrada fragata. Su antecesor fue el patrullero "Lautaro", ex USS ATA 122, construido en Texas y lanzado al agua en el año 1942, pero no fue sino años más tarde, en 1948, que llegó a las costas chilenas para prestar servicios en comisiones hidrográficas y al territorio antártico, transporte y enlace de pobladores de las tierras aisladas en el sur de Chile.

A fines del siglo XIX existen registros de una fragata de tres palos llamada "Majestic" que fue construida en 1860 en Hull, Inglaterra. El buque tenía 20 velas que izaba usando aparejo de fragata y otras veces de barca. En 1898 fue comprada a Inglaterra para servir como pontón carbonero en Punta Arenas. Luego fue utilizada como Buque Escuela de Grumetes con el nombre de "Lautaro", también hizo viajes comerciales a Australia, Perú y México entre los años 1916 y 1919. Pero en 1940 fue dejada como pontón y dada de baja en el año 1956.

 

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Fragata Lautaro

Un escampavía también llevó el nombre de "Lautaro", el cual fue designado en 1880. Asimismo un vapor con el mismo nombre formó parte de la Escuadra Nacional, construido en astilleros de Filadelfia y lanzado al agua el 30 de diciembre de 1852. Su casco era de madera y tenía propulsión a hélice. Antes de llegar a Chile, sirvió a la Armada de Perú, en 1858, bajo el nombre de "General Lerzundi". Posteriormente, en 1865 la Armada peruana lo donó a Chile para prestar servicios en la guerra contra España. Debido a su mal estado sus calderas reventaron durante un viaje a Ancud.

Sin embargo, la historia de los buques que han llevado el nombre de "Lautaro" se remonta todavía más atrás. A principios de 1800, cuando fue construida una fragata en astilleros de Inglaterra bajo las estrictas especificaciones de la East India Company. Este buque llegó al puerto de Valparaíso el 5 de marzo de 1818 para su venta en 180.000 pesos. Al ser comprado formó parte de la Primera Escuadra Nacional. Hizo las campañas donde participaron Manuel Blanco Encalada y Lord Cochrane. 10 años más tarde, en 1828, fue transformada en pontón y al año siguiente fue destruida debido a su mal estado.

El incendio de la Fragata "Lautaro"

"Priwall" era el nombre de la fragata que el 23 de mayo de 1941 fue donada por la Marina alemana a la Armada de Chile y que se estableció en nuestras costas para cumplir funciones que harían de ella un buque que formaría parte de la historia de la institución. Por su cubierta pasó un gran número de Guardiamarinas, Grumetes y Oficiales, algunos de ellos dejando su vida entre las llamas de la caldera, como reflejo del temple, disciplina y convicción de este grupo de marinos.

 

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La histórica fotografía pertenece al curso de Guardiamarinas de la Escuela Naval 1944 y en ella se aprecia a los cuatro Guardiamarinas pertenecientes a esa promoción, que perecieron trágicamente en el incendio y naufrágio de la fragata "Lautaro", el 28 de febrero de 1945. Con el Nº1 se observa al Guardiamarina Mario Ossandón S., Nº2 Guardiamarina Luis Barahona, Nº3 Guardiamarina Robert Paul O.R. y con el Nº4 al Guardiamarina Roberto Ugalde Julio.

El velero de 6.668 toneladas fue rebautizado como fragata "Lautaro" y surcó las aguas con dos misiones: la de Buque Escuela, destinado a la instrucción de Grumetes y Guardiamarinas. Por lo que tuvo que ser enviada a San Francisco, Estados Unidos, para que la acondicionaran. Su segunda misión fue la de dedicarse al transporte de salitre para compensar la carencia de los barcos de carga.

Todo indicaba que el quinto crucero que la fragata realizaba con rumbo a Estados Unidos sería uno más. Sin embargo, el 28 de febrero de 1945, se desató un incendio en las bodegas que contenían sacos de salitre. Toda la tripulación acudió a la emergencia para salvar la embarcación, pero fue inútil, porque las llamas no cesaron atestando el lugar de humo, mientras el fuego quemaba a los valientes marinos.

Frente a las costas de Perú fue el lugar en que por última vez navegó la fragata. El Segundo Comandante, el Capitán de Corbeta, Enrique García González, en un acto de valentía incitó a que el máximo de la tripulación abandonara la fragata, mientras él permaneció en su interior. Decisión que lo llevó a dar su vida por intentar hasta último minuto salvar a la "Lautaro". Junto con el Capitán, murieron también los Tenientes 2ºs José Navarro Serrano y Rolando Froeden Trevor; los guardiamarinas Luis Barahona, Roberto Paul, Mario Ossandón y Roberto Ugalde; el Suboficial Belarmino Cárdenas; los Cabos Enesto Lange, Alberto Rojas y Jorge Gallardo; los Marineros Luis Márquez, Rudilberto Gatica, Alex Cornejo, Rigoberto Tapia y Tomás Basaez; los Grumetes Gustavo Parra, Manuel Arbulú, Luis Avendaño y Luis Campillay.

Desde 1945 la Institución recuerda a cada uno con el más sentido de los homenajes, con el compromiso de que nunca serán olvidados.

El resto de la tripulación que se salvó permaneció 32 horas en el agua a la espera de ser rescatados. Los sobrevivientes fueron localizados por un avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. También ayudaron en el rescate marinos argentinos del vapor "Río Jachal".

La Armada chilena envió el B.M.S. "Araucano" en busca de la tripulación naufragada y de los cadáveres de los marinos que murieron en el incendio. La Marina de Guerra del Perú colaboró en el remolque de la "Lautaro", a través del transporte "Ucayali". No obstante, el 8 de marzo de 1945, mientras era remolcada hacia el Callao, el casco del buque no pudo soportar más y se hundió en el mar.

La llegada de la tripulación de la fragata a Valparaíso no sólo convocó a las máximas autoridades del país, encabezadas por el Presidente de la República, Juan Antonio Ríos sino también a toda la ciudad.