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Lunes 18 de mayo de 2026

Chile es Tricontinental

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“Chile, fértil provincia y señalada en la región antártica famosa, de remotas naciones respetada por fuerte, principal y poderosa; la gente que produce es tan granada, tan soberbia, gallarda y belicosa, que no ha sido por rey jamás regida, ni a extranjero dominio sometida”, así describió Alonso de Ercilla a nuestro país en su conocido poema La Araucana. Sin embargo, más allá de su geografía continental, Chile es una nación tricontinental, cuya identidad y proyección se extienden hacia Oceanía y la Antártica.

La particularidad de la nación se circunscribe más allá de sus habitantes; se extiende hacia su territorio y el legado de cada lugar. Desde el altiplano nortino, el desértico Atacama, la imponente Cordillera de Los Andes o la frondosa selva valdiviana, hasta la inexplorada Antártica y la mística Rapa Nui, Chile es uno solo y no termina en la costa; por el contrario, se prolonga más allá de lo que vemos en el horizonte. Que Chile esté presente en América, Oceanía y la Antártica deja de ser una característica geográfica como cualquier otra: su presencia en tres continentes le permite al Estado ejercer una vasta presencia en el mar, sobre la tierra y en los hielos y glaciares del sur del mundo.

La identidad del país es forjada por quienes viven y reconocen en sí mismos que son parte de una cultura más grande que ellos mismos. Chile es tricontinental.

Esa tricontinentalidad abarca una de las zonas marítimas más grandes del planeta. Con casi tres millones y medio de kilómetros cuadrados en su Área Económica Exclusiva y más de 26 millones de kilómetros cuadrados de área de Responsabilidad SAR, Chile es un país único.

La custodia de ese mar recae en la Armada de Chile. Con sus dotaciones y modernas unidades de superficie, aéreas y submarinas — desplegadas a lo largo del país—  son las encargadas de velar por la seguridad de las operaciones sobre el océano y zonas lacustres; fiscalizar y aplicar el rigor de la ley para evitar o actuar frente a delitos cometidos en el territorio marítimo, como así también salvaguardar la vida humana en el mar, ejercer el cumplimiento de los acuerdos internacionales suscritos por el Estado, resguardar la flora y fauna marina y asegurar las rutas comerciales y de conectividad con otras naciones.

Esta responsabilidad es acompañada por el alto compromiso de sus hombres y mujeres que visten el uniforme naval y que entienden la importancia de una marina de alto nivel, preocupada por los chilenos, capaz de enfrentar los desafíos del siglo XXI y de mantener una trayectoria bicentenaria guiada por los valores del Comandante Prat y sus hombres.

La tricontinentalidad no solo define dónde está Chile; también explica su vínculo con el océano y su proyección hacia el futuro. Hoy, el mar es uno de los principales motores del desarrollo nacional y constituye un elemento esencial de la identidad de una nación americana, polinésica y antártica.

*Imagen referencial