Armada de Chile refuerza su rol en emergencias nacionales y protección civil con acciones humanitarias y de seguridad en la Región del Biobío

Viernes 23 de enero de 2026

Desde que se desató la tragedia, se desplegó oportunamente un importante contingente de personal naval y medios institucionales para hacer frente a la emergencia y asistir a la comunidad afectada.

Imprimir artículo A+ A-

Tras los lamentables incendios que han asolado a la Región del Biobío, la Armada de Chile, a través de su personal y un amplio dispositivo de medios institucionales, ha contribuido con diversas acciones para robustecer el orden público, la seguridad y facilitar la evacuación en sectores aislados, para hacer frente a la emergencia.

Por mandato del Presidente de la República Gabriel Boric, el Comandante en Jefe de la Segunda Zona Naval, Contraalmirante Edgardo Acevedo asumió el control militar de la región  de Biobío como Jefe de la Defensa Nacional (JEDENA), decretando medidas restrictivas inmediatas para facilitar el combate a la emergencia y resguardar a la población, estableciendo toque de queda en las comunas más afectadas, prohibición de actividades que impliquen el uso de fuego y restricción del transporte de combustibles en bidones, entre otros.

Durante las primeras horas de la tragedia, la Armada desplegó medios para ejecutar operativos de evacuación con dispositivos de Policía Marítima y unidades navales que comenzaron a operar en horas de la madrugada del domingo 18 de enero para apoyar a las familias. La unidad "Arcángel", de la Capitanía de Puerto de Lirquén, logró evacuar a 47 personas atrapadas en el sector de Punta de Parra, trasladándolas a los puertos de Talcahuano y Lirquén. Durante la misma jornada, un bote de goma de la misma Capitanía prestó auxilio para evacuar a dos personas y sus mascotas desde la playa.

Asimismo, se instruyó el zarpe de Unidades tipo Arcangel, Defender y las Lanchas de Servicio General (LSG) “Concepción” y “Talcahuano” para patrullar el borde costero, mientras que el patrullero OPV “Piloto Pardo”, resguardó la bahía de Coliumo. Paralelamente, la barcaza LST “Rancagua”, zarpó desde Talcahuano con destino a Lirquén, con personal naval e Infantes de Marina, quienes fueron los encargados de fiscalizar el cumplimiento del toque de queda, establecer cuadrantes de seguridad, operar los puntos de control y restringir el acceso a lugares de riesgo.

Ante la evolución de los incendios, con intermitentes rebrotes y la eventualidad de aproximación de fuego a zonas residenciales, la Autoridad dispuso el corte de rutas terrestres para facilitar el trabajo de los equipos de Emergencia. Ante este escenario, la Autoridad Marítima estableció un corredor por mar para la ayuda humanitaria; coordinando esfuerzos con la Municipalidad de Talcahuano, la Policía Marítima escoltó lanchas con insumos hasta Lirquén, donde la carga fue desembarcada en botes a remo para llegar a lugares aislados y asistir a las familias damnificadas.

Visita del Comandante en Jefe

La jornada del lunes 19 de enero, el Comandante en Jefe de la Armada, Almirante Fernando Cabrera, llegó a la Base Naval de Talcahuano para informarse en detalle de las operaciones navales en apoyo a la emergencia, además de reunirse con las dotaciones a bordo de la LST “Rancagua”, para felicitarlos por el servicio realizado al país y alentarlos a mantener su vocación de servicio en este momento de tanta necesidad para la Región del Biobío. Junto con lo anterior, el Almirante Cabrera visitó a las familias de marinos que perdieron sus casas y a un efectivo que resultó herido tras rescatar a su familia de las llamas, para informarse de sus respectivas situaciones personales y familiares, de modo gestionar eventuales apoyos en el futuro próximo.

De esta forma la Armada de Chile ratifica su rol como un pilar fundamental durante emergencias nacionales y protección civil en momentos de crisis. Estas operaciones reflejan el compromiso permanente de la Institución con la comunidad, movilizando sus capacidades estratégicas para dar respuesta oportuna a lugares donde las condiciones del entorno y la emergencia dificultan el acceso y la ayuda.