La Contraloría de la Armada, a sus 82 años ha debido modernizarse a un rápido ritmo, que la ha llevado a evolucionar desde una labor solo fiscalizadora hacia la asesoría para la prevención.
Como explica el Contralor de la Armada, Contraalmirante Jaime Espinosa, la misión de esta repartición en la Institución es "velar por la correcta administración de los recursos, orientando los esfuerzos hacia una mayor asesoría a los mandos, sin perder la función fiscalizadora, para prevenir situaciones que afecten el patrimonio y la imagen institucional". Esto ha implicado desarrollar las mejores herramientas, mantenerse en los estándares mundiales de calidad y manejar leyes y normativas nacionales que la Armada debe aplicar. Como en la medicina, la labor de este ente fiscalizador ha evolucionado a prevenir "enfermedades" más que sólo detectarlas y curarlas.
Uno de los grandes logros en ese sentido ha sido llevar la mayoría de sus procesos a sistemas en línea, lo que significa ahorrar en recursos y tiempo. Entre ellos, ya funcionan el Sistema de Administración de Auditorías Documentarias, que permite tipificar y controlar las observaciones hechas a las rendiciones de cuentas, permitiendo crear estadísticas de los errores que se repiten y asesorar de manera específica a los mandos.

Otro gran paso ha sido el Sistema de Auditorías en Línea, finalizado este año y que posibilitará a los mandos conocer en tiempo real las observaciones de las auditorías a sus unidades y reparticiones. Se planea complementarlo con la automatización de las rendiciones de cuenta, que permitirá contar en línea con los respaldos del manejo financiero, acortando tiempos de tramitación y otorgando una retroalimentación oportuna a los mandos.
La cultura de trabajar en línea, sin duda ha costado también "el denodado esfuerzo de la dotación, que ha dedicado tiempo a su perfeccionamiento y al desarrollo de nuevos procedimientos", según comenta el Contraalmirante Espinosa. Un ejemplo de ello ha sido la implementación del Sistema de Gestión de Calidad (SGC) basado en la Norma ISO 9001:2000, que certifica a la Contraloría en el tema de las auditorías en terreno. Andrea Saldivia es la de la Dirección en el SGC. Nos cuenta que es un proceso largo y esforzado, pero que "nos valida y da tranquilidad. Nosotros establecimos un sistema específico de auditorías, y la norma verifica que lo cumplamos. Para eso también se realizan auditorías internas permanentes, todos se ‘pasan revista', lo que genera esta mejora continua que exige la ISO".
El Suboficial Mayor AB Guillermo Villanueva es el Condestable Mayor de la repartición y en este puesto ha podido observar el cambio cultural que conlleva la modernización, para lo que han tenido que capacitarse "tanto usuarios como operadores y ha sido un gran cambio porque podemos llevar un control eficiente". En su espectro, garantizar el bienestar de las personas también ha sido parte de la Certificación, tarea que ha debido emprender este Suboficial que trabaja preocupándose del clima laboral.
Mucho tiene que ver con la labor asesorativa el aporte que brinda la Contraloría al Sistema de Apoyo a la Gestión Estratégica de la Armada, en que se encargan de auditar la consistencia de los datos que nutren todos los indicadores. Susana Lemus es la encargada de alimentar y analizar los 3 indicadores particulares con los que contribuye esta repartición al sistema. Según explica, "el primero corresponde a los recursos comprometidos en observaciones de auditorías", que entrega una estadística de los principales errores detectados respecto del total auditado, facilitando la asesoría. El segundo opera de manera similar, pero con las rendiciones de cuenta; y el tercero "es el número de objeciones que nos hace la Contraloría General de la República". Así, esta repartición aporta a la gestión estratégica institucional con la importante visión general de su funcionamiento.
En virtud de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, la Contraloría de la Armada debe verificar que toda la información institucional que corresponde sea publicada adecuadamente. Para el Capitán de Fragata JT Francisco Figueroa, Jefe de la Unidad Jurídica, este proceso no ha sido tan difícil; lo más complejo ha sido "el cambio cultural, porque debimos aceptar que la información que siempre vimos como de carácter interno, ya no lo es".
Superada la etapa de implementación, se viene para esta repartición una labor "de apoyo en cuanto a la interpretación de las disposiciones de la ley", agrega el Comandante Figueroa. "Por ejemplo, se creó el Consejo de la Transparencia que recibe reclamos y verifica errores y lo más importante es difundir e interpretar los dictámenes del consejo, asesorando a la Marina y acogiendo estas experiencias". Cumpliendo con su tarea de difusión, el mismo Contralor ha recorrido las Zonas y Distritos Navales, para dar a conocer la ley y sus aplicaciones concretas en la Armada. Además, se mantiene contacto permanente con los encargados de este tema en cada repartición, para atender dudas y orientar a la eficiencia.