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Armada de Chile cumple importante rol en realidad marítima nacional
Un elemento de permanente impulso a la investigación científica y tecnológica marina ha sido desde siempre la Armada de Chile. De allí que, desde los albores de la independencia nacional, se abocara a la exploración de espacios desconocidos y a levantar cartas nauticas para dar seguridad a quienes se desplazaban por el mar con fines de investigación, comercio y soberanía.
Estas cifras marcan relevancia si se toma en cuenta que frente al litoral de Chile se encuentra la mayor reserva proteínica mundial, con un notable incremento en número y producción de los centros de cultivo de recursos hidrobiológicos en Chile.
La Armada de Chile realiza además una importante labor en el área de la Hidrografía y la Oceanografía, siendo la primera de éstas iniciativas, la realizada durante el levantamiento cartográfico de la desembocadura del Río Bueno, cuyo trabajo ejecutado por Roberto Simpson en 1834, hoy se encuentra depositado en el Instituto Hidrográfico de la Armada, en Valparaíso.
Junto con ello, la Marina no ha olvidado la importancia de la oceanografía y poco a poco, fue desarrollando una labor precursora que pronto llegó a ser reconocida internacionalmente. Un hito importante en la historia de la oceanografía nacional corresponde al año geofísico internacional. Su inicio, en el segundo semestre de 1957, marca el comienzo de la investigación sistemática de la oceanografía en nuestro país. Corresponderá al Instituto Hidrográfico de la Armada, en ese entonces Departamento de Navegación e Hidrografía, representar a nuestro país en el campo de la oceanografía física, realizando tareas tales como la observación de mareas, nivel medio del mar, temperaturas y densidades en los puertos. Este evento internacional, realizado entre 1957 y 1958, constituiría la antesala del "Tratado Antártico".
Ya en 1971 se creó el Comité Oceanográfico Nacional, CONA, organismo integrado por el Instituto Hidrográfico y el Servicio Meteorológico de la Armada, Universidades Nacionales Ministerio de Relaciones Exteriores, IFOP, INACH, Subsecretaría de Pesca, Servicio Nacional de Pesca, Servicio Nacional de Geología y Minería, CONYCIT y la Dirección Meteorológica de Chile. Al Comité Oceanográfico Nacional le corresponde, entre otras funciones, asesorar a los representantes del Estado de Chile ante los organismos internacionales relacionados con asuntos oceanográficos, como también la de planificar y coordinar las investigaciones en ciencias del mar en el país. En cumplimiento de esta última función, dicho comité elaboró el Plan Oceanográfico Nacional 1987-1997.
A la ingeniería naval, en tanto, le ha correspondido desarrollar una importante función de apoyo en las diversas actividades relacionadas con las ciencias del mar, en lo que dice relación con el diseño, construcción, mantención y reparación de buques y artefactos navales, y de sus sistemas de propulsión, de electricidad y de seguridad. Por ello el 3 de julio de 1889 se crea la Escuela de Mecánica de la Armada, precursora de la actual Escuela de Ingeniería Naval.
De esta forma, la Armada ha cumplido un importante rol en los avances logrados en materias como la pesca, la acuicultura, la extracción del petróleo, la construcción naval y, en general, el aprovechamiento de los diversos recursos marinos, que han tenido en Chile una extraordinaria expansión durante los últimos años. |




Este hecho cobra importancia teniendo en cuenta que los espacios marítimos bajo la tuición de Chile superan con amplitud sus áreas terrestres, acentuando, definitivamente, su condición geográfica esencialmente marítima. De hecho, sin contar la proyección del Territorio Antártico Chileno, cuya soberanía está restringida por el tratado Antártico, los espacios marítimos suman 4.633.615 kilómetros cuadrados, los que comparados con los 756.898 kilómetros cuadrados de Chile Continental e Insular, representan más de seis veces el espacio terrestre.
Desde entonces, numerosos trabajos vieron la luz durante el siglo pasado, los que abarcaron desde la bahía de San Felipe en el Estrecho de Magallanes y hacia el oeste, las Islas Oceánicas del Archipiélago Juan Fernández en 1867, Pascua en 1870, San Felix y San Ambrosio en 1874. Sin embargo, sólo en 1874, 40 años después del primer levantamiento, se oficializa la actividad hidrográfica al crearse la Oficina Hidrográfica de la Marina Nacional, hoy Instituto Hidrográfico de la Armada.
Tras ello, en 1966, por Decreto Supremo N° 26, se designó al Instituto Hidrográfico de la Armada como representante oficial de Chile ante el sistema internacional de la Alarma Tsunami del Pacífico y se creó un sistema nacional de alarma de maremoto. Sólo dos años más tarde, se formó, en el Instituto Hidrográfico de la Armada, el Centro Nacional de Datos Oceanográficos, cuya función principal es la de recopilar, procesar, clasificar y distribuir datos oceanográficos entre las Instituciones nacionales, extranjeras, internacionales y particulares que lo soliciten.
El mar nos ofrece una gran variedad de recursos no renovables, como los energéticos y minerales que yacen en el suelo o en el subsuelo del mar. La exploración y prospección de los lechos marinos en busca de yacimientos petrolíferos, comienza en Chile en la década del sesenta, en el Estrecho de Magallanes, mediante el proyecto "Costa Afuera".
De igual manera, la Armada, a través de sus astilleros Asmar, ha jugado un rol gravitante en el desarrollo de la Industria Naval y en especial en la construcción naval. Los astilleros de Valparaíso, Talcahuano y Punta Arenas son un claro reflejo del esfuerzo desplegado en esta materia, lo que se ha traducido en el hecho que todos los buques de la Armada se reparen, transformen y modernicen, utilizando la mejor tecnología disponible, lo que se ha extendido a la Marina Mercante y Flota Pesquera Nacional y a buques extranjeros que han requerido los servicios de estas plantas industriales.


