Acción de Islay (12 y 13 de enero de 1838)
Advertencia   Las acciones navales que se describen deben ser ubicadas cronológicamente entre los hechos militares y políticos en la Historia de Chile, que no serán mencionados en esta página Web y que pueden ser encontrados en cualquier texto de historia de nuestro país.

ImagenEl 18 de diciembre de 1837, el Gobierno de Chile había rechazado el Tratado de Paucarpata y alistaba su Escuadra para reanudar las hostilidades.

 

El 31 de diciembre de 1837 zarpaba la Escuadra desde Valparaíso a Arica con la misión de notificar oficialmente el rechazo del Tratado e iniciar las acciones bélicas.

 

Estaba compuesta del bergantín "Aquiles", corbeta "Libertad", corbeta "Valparaíso", fragata "Monteagudo" y bergantín "Arequipeño".

 

El mando de la Escuadra se le había entregado al Capitán de Fragata Robert Winthrop Simpson.

 

El Mariscal Andrés de Santa Cruz convencido que Chile aceptaría las condiciones impuestas en el Tratado, había distribuido sus buques , la corbeta "Socabaya" y el bergantín "Fundador" en Islay , al mando del Capitán de fragata Juan José Panizo y el bergantín "Junín" en Arica al mando del Comandante Miguel Saldívar.

 

El 3 de enero de 1838, el Comandante Miguel Saldívar tuvo conocimiento que Chile había desaprobado el Tratado y que su Escuadra se dirigía al Perú, por lo que zarpó a Islay para concentrar las fuerzas navales peruanas, fondeando en ese puerto el 8 de enero.

 

Inmediatamente se dispuso que el bergantín "Fundador" se destacara cruzando la bahía, para evitar ser atacados por sorpresa.

 

Al amanecer del día 12, la Escuadra chilena avistó dos velas, una de un buque mercante y otra desconocida que se dirigía Islay, procediendo a seguir a la última.

 

En las cercanías de ese puerto se le unieron otras dos, que fueron reconocidas como buques de la Confederación.

 

Después de identificar a los buques enemigos, Robert Winthrop Simpson dispuso darles caza, ya que éstos huyeron hacia el norte. Durante todo el día se procuró darles alcance, pero debido a las diferencias de velocidades de los buques, se fueron quedando atrás la fragata "Monteagudo" y el bergantín "Arequipeño". Llegó la noche y no fue posible darles alcance.

 

Para evitar que los buques peruanos se escaparan aprovechando la oscuridad, Simpson destacó a la corbeta "Libertad", con mayor velocidad para que los mantuviera a la vista hasta las primeras horas de la mañana.

 

ImagenEl Comandante Santiago Jorge Bynon de la "Libertad" acortó distancia y llegó a tiro de cañon, rompiendo el fuego con sus baterías.

 

Los peruanos creyendo que la corbeta estaba sola, viraron para intentar batirla, pero al observar que le seguían otros dos buques, viraron de nuevo y siguieron su huida al norte.

 

La diferencia de velocidades también afectaban a los buques de la Confederación, pues el bergantín "Junín" se iba quedando atrás y obligaba a los otros a reducir su andar, por lo que la distancia con los buques chilenos se iba acortando, poco a poco.

 

Al amanecer del día 13, la distancia se había acortado a 6 millas y era muy probable que durante el día se llegara a distancia de combate.

 

El Comandante Juan José Panizo comprendió que de seguir así, el combate era inevitable. Por lo tanto, inteligentemente decidió seguir la táctica empleada por los Horacios en contra de los Juráceos, la que consistía en que el bergantín "Junín" se dirigiera a El Callao y él viró de vuelta encontrada con la corbeta "Socabaya" y el "Fundador" rompiendo el fuego sobre la corbeta "Libertad" y el bergantín "Aquiles". Luego viró al norte y aumentó su andar, dando tiempo así al "Junín" para aumentar su distancia a los buques chilenos.

 

Tres veces hizo la misma maniobra no permitiendo a Simpson estrechar la distancia para trabar un combate decisivo.

 

Cuando el Comandante Panizo comprobó que el bergantín "Junín" había logrado quedar fuera de peligro, emprendió la huida hacia el norte, perseguido por los buques chilenos.

 

Cayó la noche y durante la oscuridad los buques peruanos, hábilmente huyeron hacia Islay, sin que se le detectara en los buques chilenos.

 

La Escuadra chilena se dirigió hacia El Callao, donde recaló el 17 de enero de 1838, incorporándose allí el bergantín "Arequipeño".