El Bloqueo de Iquique

Al regreso de la Escuadra a Iquique, el Almirante Juan Williams Rebolledo ordenó a las autoridades del puerto detener las plantas destiladoras de agua y el ferrocarril, so pena de bombardear la ciudad. Pero la escuadra enemiga no se presentó a dar batalla. Entonces el Jefe Naval decidió cambiar el Plan

Imagen foto_00000003Iquique no resultó a la Armada peruana un apremio lo suficientemente poderoso para que concurriera a presentar batalla, lo que restó significación estratégica al bloqueo.

El Almirante Juan Williams Rebolledo, antes de cambiar su plan original, decide hostigar los puertos peruanos. Para este efecto divide a la Escuadra en las siguientes agrupaciones:

A los buques más viejos la corbeta "Esmeralda" y la goleta "Covadonga" los mantuvo en el bloqueo de Iquique.

Con el blindado "Blanco", la corbeta "Chacabuco" y la corbeta "O'Higgins" zarpó al ataque de Huanillos, Pabellón de Pica y Pisagua.

El Comandante Enrique Simpson Baeza, con el blindado "Cochrane" y la cañonera "Magallanes" , fue destacado a atacar Mollendo.

Imagen foto_00000004En Pabellón de Pica, se suspendió el cargamento de guano a 15 naves mercantes neutrales, se quemaron los muelles e instalaciones fiscales y se capturó un remolcador a vapor, con todos los faluchos empleados en la carga de buques.

En Huanillos se procedió de igual forma con 50 naves mercantes e instalaciones portuarias.

Los chinos residentes contribuyeron enormemente a la acción ofensiva de las naves, al sublevarse, incendiando y saqueando el resto del puerto.

En Mollendo se enfrentó resistencia de fusilería enemiga en tierra, que el Comandante Enrique Simpson Baeza neutralizó bombardeando las instalaciones portuarias.

Reacción similar desde tierra experimentaron el blindado "Blanco" y la corbeta "Chacabuco" en Pisagua, por lo que también bombardearon el puerto, hasta que la bandera peruana fue arriada.

Al enviar un destacamento a tierra para destruir los faluchos, los peruanos reanudaron el fuego, lo que motivó la continuación del bombardeo hasta incendiar todos los depósitos de salitre.

Al regreso de la Escuadra a Iquique, el Almirante Juan Williams Rebolledo ordenó a las autoridades del puerto detener las plantas destiladoras de agua y el ferrocarril, so pena de bombardear la ciudad. Pero la escuadra enemiga no se presentó a dar batalla. Entonces el Jefe Naval decidió cambiar el Plan.