Expedición Libertadora del Perú - 20 de agosto de 1820

El Ejército Libertador, de un total de 4.430 plazas, fue embarcado en 17 transportes, en su mayoría capturados al enemigo en los últimos tres años de lucha

Las dos campañas navales desarrolladas anteriormente en el litoral del Virreinato, fueron exitosas en lo referente a la neutralización del Poder Naval español en el interior de El Callao, pero no se logró su destrucción.

Aún cuando los buques enemigos entregaron el control del mar a la Escuadra chilena, en el frente terrestre un valiente, poderoso y disciplinado ejército ahogaba con mano de hierro el naciente patriotismo de los habitantes, para mantener bajo dominio las extensas y ricas comarcas del país, donde España había asentado la base de su imperio.

Era necesario que desde Chile se enviara una expedición por el mar con un ejército capaz de adentrarse en el corazón del país y derribar el sistema colonial del virreinato.

La expedición debió ser financiada integralmente por el Gobierno chileno, ya que después de la emancipación, Argentina se debatía en una profunda anarquía política.

El General José de San Martín y Matorras decidió desobedecer una orden de su gobierno en el sentido de regresar con el Ejército de los Andes a su Patria y subordinó sus tropas a las autoridades chilenas para la empresa libertadora del Perú, en gestación.

La Escuadra tuvo como misión escoltar el convoy con el Ejército Libertador en su travesía al objetivo y posteriormente, amparar con su presencia en el litoral enemigo, las operaciones en el frente terrestre.

El mando integral de la operación conjunta recayó en el General José de San Martín y Matorras. El Almirante Lord Thomas Alexander Cochrane retuvo el mando de la Escuadra conformada por los siguientes buques:


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Fragata "O'Higgins"
1.220 toneladas Comandante
Tomas Sackville Crosbie
50 cañones

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Navío "San Martín"
1.350 toneladas Comandante
Guillermo Wilkinson
64 cañones

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Fragata "Lautaro"
850 toneladas Comandante
Martín Jorge Guise
50 cañones

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Corbeta "Independencia"
830 toneladas Comandante
Robert Forster
28 cañones

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Bergantín "Galvarino"
398 toneladas Comandante
Juan Tooker Spry
18 cañones

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Bergantín "Araucano"
270 toneladas Comandante
Tomás Carter
16 cañones

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Bergantín "Pueyrredón"
220 toneladas Comandante
Casey
16 cañones

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Goleta "Moctezuma"
200 toneladas Comandante
Casey
8 cañones

 

José de San Martín y Matorras se embarcó en el buque de su nombre y el Almirante izó su insignia de mando a bordo de la "O'Higgins".

El Ejército Libertador, de un total de 4.430 plazas, fue embarcado en 17 transportes, en su mayoría capturados al enemigo en los últimos tres años de lucha.

El 20 de agosto de 1820, día de San Bernardo y de su cumpleaños, el Director Supremo de la Nación General Bernardo O'Higgins Riquelme, vio hacerse a la mar una poderosa Fuerza Naval de 25 navíos con 6.030 almas a bordo, rumbo al Perú.

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La travesía no fue ausente de amenazas. El Virrey Pezuela había dispuesto con anterioridad el zarpe de una escuadrilla, conformada por las fragatas "Esmeralda" , "Prueba" y "Venganza", para interceptar al convoy. Estas desplegaron como piquete espía al bergantín norteamericano "Warrior".

Aún cuando el tiempo y viento fueron favorables para un desplazamiento rápido, resultó imposible evitar la dispersión del convoy, dadas las muy dispares características veleras en los 17 transportes.

Sin embargo, la fortuna obró en poder de los marinos chilenos. A la altura de Coquimbo, la "O'Higgins" capturó al "Warrior" y el 7 de septiembre, recalaba el grueso del convoy a Paracas, puerto de destino de la expedición.

El desembarco del Ejército no presentó mayores dificultades, porque los 630 soldados realistas a cargo de la defensa se retiraron al interior sin combatir.

Quedaron rezagadas el bergantín "Aguila" y la fragata "Santa Rosa" , la fragata "Hércules" y el bergantín "Galvarino".

Para su protección, Lord Thomas Alexander Cochrane había destacado al bergantín "Araucano", que recaló el día 11 sin novedad, con el "Aguila" y 600 soldados.

Posteriormente, el Almirante avistó velas en el horizonte y zarpó a investigar con 3 buques. Se trataba de las fragatas españolas "Esmeralda" y "Venganza", que los navíos chilenos persiguieron hasta las cercanías de El Callao.

Temiendo que se tratara de un apetecido señuelo para distraerlo de su objetivo principal, Lord Thomas Alexander Cochrane decidió regresar a Paracas, donde se enteró de que esta operación permitió el arribo seguro de la fragata española "Santa Rosa" con 300 soldados.

Finalmente, el 23 de septiembre recalaban el bergantín "Galvarino", la fragata "Hércules" y una goleta apresada. Había así llegado al objetivo la totalidad de la expedición.

Los acontecimientos en tierra, llevaron a José de San Martín y Matorras a decidir el reembarque del Ejército para caer sobre Ancón, donde desembarcó el 30 de octubre.

Previamente, Lord Thomas Alexander Cochrane había iniciado el bloqueo de El Callao con la fragata "O'Higgins", la fragata "Lautaro" , corbeta "Independencia" y el bergantín "Araucano".

La inactividad siempre implícita en las operaciones de bloqueo, no era consecuente con el temperamento dinámico y audaz del Almirante. Urdió, entonces, una operación destinada a aterrorizar al enemigo con un ataque atrevido y resuelto que causara un profundo impacto en sus ánimos. Se propuso tomar la fragata "Esmeralda" al pie de las fortificaciones de El Callao.