Captura del Bergantín "Arequipeño"

El 30 de noviembre de 1838 la fuerza corsaria arribó a Supe y se dirigió a trabar combate con el "Arequipeño". El Comandante de esa nave, el Capitán de Corbeta Juan Corrochano, en vez de presentar resistencia a su enemigo, se embarcó en un bote con ocho hombres y dejó abandonado su buque y tripulación

Imagen foto_00000004Vencido el Mariscal José de Orbegoso en Portada de Guías por el General Manuel Bulnes Prieto, abandonó Lima y al no ponerse de acuerdo con el Mariscal Andrés de Santa Cruz, eligió asilarse en un buque extranjero al ancla en El Callao.

Reunidas las corporaciones limeñas que subsistían, se declaró restablecida la Constitución de 1834 y se designó como Jefe de Estado al Mariscal José Agustín Gamarra, a quien el General Bulnes reconoció como tal.

El 30 de octubre de 1838, para afianzar el entendimiento con el Mariscal Gamarra, el bergantín "Arequipeño" fue devuelto al Gobierno de Perú.

La barca "Santa Cruz" que debía ser también devuelta en ese acto, se encontraba comisionada en el sur, por lo que la devolución se realizó terminada la guerra, el 23 de marzo de 1839.

El 08 de noviembre de 1838, el Ejército Restaurador dejó Lima, embarcándose el día 11 en Ancón para ser transportado a Huacho.

La salida de Lima del Ejército del General Bulnes dejó al Mariscal Santa Cruz en plena libertad de ocupar la ciudad con sus fuerzas, que alcanzaban a 8.000 hombres.

Su principal preocupación fue fomentar las actividades corsarias ofreciendo halagos, elementos fiscales y recompensas.

Ante ese llamado los extranjeros residentes en la capital se interesaron por el ofrecimiento. Es así, que varios franceses de apellido Remy, Laurent, Nussard y otros armaron la corbeta francesa "Edmond".

Un norteamericano, John Eldredge, puso su barca "Mejicana" a disposición de Santa Cruz y otros extranjeros, entre ellos el argentino Bedoya, armaron las goletas "Perú" y "Shamrock".

Imagen foto_00000003Incluyendo estos buques y la goleta "Yanacocha", Santa Cruz disponía de cinco buques armados en guerra, que se pusieron a disposición del aventurero francés Juan Blanchet.

El Capitán de Navío Robert Winthrop Simpson había entregado el bergantín "Arequipeño" a un Comandante peruano, que comisionado por el gobierno de Perú en la Escuadra chilena, en Supe, se le había destinado para efectuar vigilancia de la costa. Esto incluía que dicho gobierno hubiera nombrado al nuevo Comandante y los oficiales y parte de la tripulación de ese buque.

Simultáneamente Juan Blanchet aprovechando la ausencia de la fuerza naval chilena, bloqueadora de El Callao, se había hecho a la mar con la corbeta "Edmond" y la goleta "Shamrock".

El 30 de noviembre de 1838 la fuerza corsaria arribó a Supe y se dirigió a trabar combate con el bergantín "Arequipeño".

El Comandante de esa nave, el Capitán de Corbeta Juan Corrochano, en vez de presentar resistencia a su enemigo, se embarcó en un bote con ocho hombres y dejó abandonado su buque y tripulación.

Imagen foto_00000008Ante tan insólita conducta de su Comandante la tripulación arrió la bandera, rindiéndose sin disparar un tiro y siendo capturada con toda facilidad por las fuerzas del corsario Blanchet.

Asegurados los prisioneros y amarinado el bergantín, Blanchet se hizo nuevamente a la mar, capturando al día siguiente a los transportes chilenos, la fragata "Capitán Zaldívar" y el bergantín "San Antonio" que navegaban vacíos.

Como no pudo sacar nada útil de ellos y no disponer de gente para tripularlos, los incendió.