Bombardeo de Valparaíso - 31 de marzo de 1866

El día 31 de marzo, con las fragatas "Numancia", "Blanca", "Villa Madrid", "Resolución" y "Vencedora", el Almirante Mendez Núñez bombardeó el primer puerto chileno durante tres horas

Imagen foto_00000001Después del Combate Naval de Abtao, la escuadra enemiga desarrolló una segunda campaña a Chiloé para tratar de destruir a la Escuadra combinada, ahora con la participación de las fragatas blindadas españolas "Numancia" y la "Blanca".

Sin embargo, el Capitán de Navío Juan Williams Rebolledo había previsto esta posibilidad enemiga con anticipación suficiente para cambiar el Apostadero de sus naves desde Abtao al Estero de Huito, frente a Calbuco, que le ofreció un refugio más seguro, por tener un acceso natural mucho más estrecho.

Imagen foto_00000005El Jefe español, Capitán de Navío Casto Méndez Núñez, después de explorar Abtao, siguió al sur y ubicó los humos de las naves aliadas en Huito, pero no se aventuró a ingresar al estero para combatir con un espacio de maniobra tan restringido. Posteriormente, la situación de la escuadra española se tornó casi insostenible.

La guerra con Chile no obedecía a objetivo político español alguno, sino más bien a un vehemente apetito de represalia de un Almirante ya desaparecido.

Adicionalmente, había redundado en que Perú, Ecuador y Bolivia le hubiesen declarado la guerra a España, con lo que se encontraban privados de toda posible posición para apoyo logístico de las naves cerca del teatro de operaciones. Faltaban el carbón, los víveres y hasta el sebo para las máquinas.

Desde otro punto de vista, el bloqueo comercial no había surtido el efecto esperado, dados la extensión del litoral chileno, los numerosos puertos y el escaso número de naves disponibles para ejecutarlo.

Además, en pocos días arribarían a Chiloé los buques peruanos, el monitor "Huáscar" y la fragata blindada "Independencia" para sumarse a la Escuadra aliada, que con este significativo aporte, quedaría en condiciones de operar ofensivamente en el Pacífico.

Estos elementos de juicio aconsejaban la retirada. Pero, no se habían obtenido en el mar éxitos de resonancia o trascendencia suficientes como para considerar cumplida la mentada represalia a la nación chilena, que originó el conflicto.

Enfrentado a esta disyuntiva de cursos de acción contrapuestos, el jefe español resolvió la retirada, bombardeando antes la ciudad y el puerto de Valparaíso.Imagen foto_00000003

Para ello notificó el día 27 de marzo al Gobernador de Valparaíso, que cuatro días más tarde bombardearía la ciudad, pidiéndole que se izaran banderas blancas en hospitales, iglesias y establecimientos de beneficencia.

Estaban surtas en la bahía las escuadras inglesa y norteamericana. La primera al mando del Almirante Denman y la segunda al mando del Comodoro John Rodgers.

El Encargado de Negocios de Inglaterra Mr. Taylor Thomson no autorizó la intervención de la escuadra inglesa para impedir el bombardeo, pues ello significaba un combate entre ambas fuerzas navales.

El Comodoro Rodgers al conocer el pronunciamiento de los ingleses, no se atrevió a intervenir.

Entonces el Cuerpo Consular en pleno, hizo inutilmente una representación al Almirante Mendez Núñez, indicándole la esterilidad de su acción y la reprobación mundial y el baldón que España sufriría por ello.

Poco antes del inicio del bombardeo a Valparaíso, ambas escuadras extranjeras zarparon, dejando abandonada a su suerte a la ciudad.Imagen foto_00000002

El día 31 de marzo, con las fragatas "Numancia", "Blanca", "Villa Madrid", "Resolución" y "Vencedora", el Almirante Mendez Núñez bombardeó el primer puerto chileno durante tres horas.

Las 2.600 bombas y granadas disparadas causaron daños avaluados en $ 14.733.700 de la época, equivalente a 3.6 veces el costo total de la Expedición Libertadora del Perú.

Estas son las consecuencias que Chile debió enfrentar, por no mantener un Poder Naval, consecuente con su condición geográfica esencialmente marítima.

Imagen foto_00000004El 11 de abril de 1871, se firma un armisticio mucho después que la escuadra española abandonara las aguas del Océano Pacífico.

Gracias a la gestión del Almirante Patricio Lynch Zaldívar se produce un acercamiento entre ambas naciones, firmándose en Lima el Tratado de Paz y Amistad, el 12 de junio de 1883.