Batalla de Placilla - 28 de agosto de 1891

El Presidente José Manuel Balmaceda Fernández dimitió y se asiló en la Legación argentina. Mientras que el Capitán de Navío Jorge Montt Álvarez fue ascendido a vicealmirante y presentado como candidato único a la presidencia de la República

Las vacilaciones de los jefes del ejército gobiernista, hicieron retirar las tropas, envíandolas por un lado a reforzar Quillota y por otro lado a establecer una barrera defensiva en las alturas de Placilla, para impedir el paso de las tropas congresistas a Santiago.

El ejército del Congreso envió fuerzas a Quilpué, para operar sobre Limache. Con otras fuerzas cortó la línea férrea en el puente Las Cucharas, entre Quilpué y Viña del Mar.

Al mismo tiempo varios regimientos balmacedistas se pasaron al bando del Congreso.

Aunque las ventajas estaban todas de parte de las fuerzas congresistas, sus jefes vacilaban en atacar a las fuerzas ubicadas en Placilla.

La férrea voluntad del Capitán de Navío Jorge Montt Alvarez fue necesaria para imponer la orden de ataque a los jefes de su ejército.

Las fuerzas balmacedistas habían logrado reunir 9.500 hombres, 40 cañones y abundantes municiones.

Las fuerzas congresistas reunían 11.000 hombres, abundante artillería y municiones.

Esta batalla fue la más sangrienta de la Guerra Civil, en la cual murieron heróicos jefes, oficiales y soldados que se habían distinguido por su valentía durante la Guerra del Pacífico, como asimismo destacados personajes de la vida pública de la nación.

La victoria de las fuerzas congresistas fue aplastante y decisiva. La derrota fue completa y definitiva.

El ejército vencido tuvo 1.115 muertos y 2.500 heridos, lo que equivale a más del 30 por ciento de fuerzas efectivas.

El ejército vencedor tuvo 2.070 bajas entre muertos y heridos, lo que equivale al 20 por ciento de sus fuerzas efectivas.

Las puertas de Santiago quedaron abiertas y el Presidente José Manuel Balmaceda Fernández dimitió y se asiló en la Legación argentina, suicidándose el 19 de septiembre de 1891.

El Capitán de Navío Jorge Montt Alvarez fue ascendido a vicealmirante y presentado como candidato único a la presidencia de la República, siendo unánimamente por el Congreso.

Gobernó un período de 5 años, en el cual trató de reconciliar a los chilenos, dictando varias leyes de amnistía que permitieron a muchos marinos y militares, que habían combatido en las fuerzas balmacedistas, poder reincorporarse al Ejército y a la Marina.